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A dos meses de proclamarse presidente interino, ¿qué ha podido hacer y qué le falta por hacer a Juan Guaidó?

Por Melissa Velásquez Loaiza

(CNN Español) — Cuando el líder opositor Juan Guaidó se proclamó presidente interino de Venezuela el 23 de enero de 2019, dijo que su misión era “lograr el cese de la usurpación, un gobierno de transición y tener elecciones libres”.

En estos dos meses, el líder de la oposición ha prometido llevar ayuda humanitaria a los venezolanos más necesitados, ha llamado a los militares para que desconozcan la autoridad de Maduro, respalden la Constitución y ha dicho que seguirá convocando a marchas hasta que “cese la usurpación”.

Hacemos un recorrido por las medidas que ha tomado el presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela como presidente interino que ha sido reconocido por más de 50 países.

1. Cese de la usurpación

Juan Guaidó y la oposición han declarado al asediado presidente Nicolás Maduro como un “usurpador” en el cargo, por lo que han exigido su salida de la presidencia para que “cese la usurpación”.

El 23 de enero, Guaidó reconoció ante una multitud de venezolanos en Caracas, que esta labor no era “algo de una persona”, por lo que llamó a los ciudadanos a “respaldar la lucha del cese de usurpación… para lograr el respaldo de la Fuerza Armada Nacional y de la comunidad internacional”.

Guaidó logró en muy poco tiempo un amplio respaldo internacional en el que decenas de gobiernos, más de 50 países, —entre ellos Estados Unidos, Colombia, y la mayoría de América Latina— lo ha reconocido como presidente interino.

Y luego de ese apoyo, nombró a varios diplomáticos que han sido reconocidos por los gobiernos, y que, como en el caso de tres ciudades de Estados Unidos, han podido tomar las instalaciones diplomáticas que antes estaban en manos de funcionarios oficialistas.

Sin embargo varios gobiernos más siguen reconociendo a Maduro como el presidente Constitucional de Venezuela, entre ellos Nicaragua, Bolivia, Cuba, Turquía, Rusia, Siria y China, entre otros, y la puja por el poder sigue.

¿Y qué dice Maduro?

Maduro sigue controlando los poderes de gobierno, tiene a su favor a la cúpula militar, también maneja el tesoro del Estado y funcionarios cercanos a su gobierno controlan instituciones como el Tribunal Supremo de Justicia y el Consejo Nacional Electoral.

Maduro ha llamado a Guaidó “títere” de Estados Unidos y en varias oportunidades ha ratificado su mandato como “presidente constitucional, jefe de Estado y jefe de gobierno”.

2. Gobierno de transición y elecciones libres

Guaidó, líder de la oposición de Venezuela, no ha logrado cumplir con estos dos objetivos.

Durante dos meses Venezuela ha tenido, en teoría, dos presidentes: uno elegido en las elecciones de 2018, que han sido cuestionadas por muchos, y otro, quién se proclamó presidente interino, basando su legitimidad en un mecanismo de la Constitución venezolana.

También hay dos poderes legislativos: la Asamblea Nacional, de mayoría opositora, elegido el 6 de diciembre del 2015, y la Asamblea Nacional Constituyente, elegida en julio de 2017 en el marco de una jornada de enfrentamientos el día de elecciones en la que murieron diez personas.

Lo que ocurre es que es el Consejo Nacional Electoral, en cabeza de la oficialista Tibisay Lucena, el que debe convocar a elecciones, según le dijo Guaidó a CNN en Español a finales de enero.

“Con las condiciones que hoy tenemos sería muy complicado participar [en unas elecciones] puesto que no hay cronograma electoral, no hay un candidato definido porque han inhabilitado y los han perseguido”, dijo Guaidó a CNN en Español.

Guaidó ha reconocido su dificultad para convocar elecciones libres y así tener un gobierno de transición, pues dice que no tiene la facultad de convocar comicios.

“En Venezuela hoy estamos luchando por elecciones libres en el marco de la Constitución, democráticas, que logremos nosotros el cese definitivo de la usurpación, al no haber habido elecciones libres en 2018 en Venezuela”, dijo el 28 de febrero, durante su visita a Brasil donde se reunión con el presidente Jair Bolsonaro.

El pasado 19 de febrero, Nicolás Maduro, a quien Juan Guaidó le disputa la presidencia,  desafió al opositor a que convocara a elecciones, luego de decir que él mismo fue presidente encargado del país tras la muerte del presidente Hugo Chávez y que él convocó a elecciones “en 30 días, como marca la Constitución”.

“¡Convoque a elecciones, señor autoproclamado, mister payaso!”, le dijo Maduro a Guaidó. Pero Guaidó ha dicho que lo primero hay que hacer es tener un CNE que permita una “elección realmente libre”, sin establecer rutas concretas para esto.

  • Mira: Maduro a Guaidó: “¡Convoque a elecciones, mister payaso!”

Hasta el momento Guaidó no ha convocado a elecciones presidenciales para la transición, y Maduro dijo que en 2020 “seguramente habrá elecciones para renovar al Parlamento venezolano”, pero no ha sido publicado el calendario electoral del próximo año.

Además Guaidó ha dicho que con las condiciones actuales del gobierno Maduro sería “muy complicado” participar en los comicios, y que si las convoca el actual CNE, no van a “convalidar un fraude electoral”.

3. La ayuda humanitaria

Una de las primeras acciones de Guaidó fue solicitar ayuda humanitaria para Venezuela a la comunidad internacional, pues el gobierno de Maduro se niega a reconocer una crisis y así mismo a solicitar ayuda humanitaria.

La historia es bien conocida: varios países enviaron cientos de toneladas de ayuda humanitaria (alimentos y medicinas) que fueron almacenadas en Norte de Santander, Colombia, en la frontera con Venezuela, pero debido a la negativa del gobierno de Maduro y los problemas de orden público que se presentaron en los puentes fronterizos, esta ayuda humanitaria no se pudo pasar a Venezuela.

El gobierno de Maduro dijo que la ayuda humanitaria era intervencionismo de Estados Unidos, y hasta la vicepresidenta Delcy Rodríguez dijo que la ayuda humanitaria “viene contaminada y envenenada, es cancerígena”. Incluso llegó a decir que en ella venían armas biológicas, algo que tanto la oposición como el gobierno de Estados Unidos negaron rotundamente.

Este jueves, Guaidó dijo que a pesar de la persecución, y del secuestro de la gente cercana por parte del asediado gobierno de Nicolás Maduro, “no nos van a sacar del camino para ayudar a Venezuela”.

Guaidó se refería a la detención esta semana de su jefe de despacho, Roberto Marrero, por parte de funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia (SEBIN), que tras violentó las puertas de su casa, lo detuvieron.

Las autoridades dicen que decomisaron una granada y dos fusiles en casa de Marrero, pero voceros del partido Voluntad Popular desmintieron que ese armamento perteneciese a Marrero.

Nicolás Maduro acusó a Marrero de hacer parte de un grupo terrorista.

4. El apoyo de los militares

El apoyo militar ha sido clave en este proceso y es, en parte, el que ha mantenido a Nicolás Maduro en el poder, pues la cúpula militar encabezada por el ministro de Defensa Vladimir Padrino López, se ha declarado fiel al gobierno de Maduro y dijo que “no aceptará a un presidente impuesto a la sombra de intereses oscuros, ni autoproclamado al margen de la ley”.

Guaidó por su parte ha hecho el llamado a los militares varias veces para que se pongan “del lado del pueblo”, que dejen las filas y se unan a la oposición.

El llamado de Guaidó al parecer caló en cientos de militares, pues entre el 23 y el 27 de febrero de este año desertaron al menos 567 policías y militares venezolanos por varios puntos del país, según cifras entregadas por Migración Colombia. Sin embargo, el ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino López, dijo esta semana que 109 militares desertaron de las filas de las fuerzas militares venezolanas.

Y esta semana, la Asamblea Nacional de Venezuela de mayoría opositora aprobó el “Acuerdo para la incorporación, reinstitucionalización y fortalecimiento de la Fuerza Armada Nacional…”, que contempla una exhortación a la Fuerza Armada para que se reincorpore en el proceso de reinstitucionalización del país y que a los militares no se les va a pedir que favorezcan a una tendencia política sino que actúen en apego a la Constitución.

Por parte del oficialismo, el Tribunal Supremo de Justicia declaró en enero que la Asamblea Nacional es inválida y que cualquier acuerdo presentado por los líderes del legislativo es nulo.

5. Siguen las movilizaciones

Desde el 23 de enero, cuando proclamó como presidente encargado, el líder opositor Juan Guaidó ha llamado varias veces a marchas en toda Venezuela, la más reciente fue hace unas semanas cuando el 70% del país enfrentó un apagón que duró más de 140 horas en algunos lugares.

Durante esa coyuntura, tanto Guaidó como Maduro convocaron movilizaciones, y mientras Maduro decía que la falta de electricidad se debió al sabotaje en el sistema eléctrico por parte de Estados Unidos y la oposición, Guaidó culpó al gobierno de Maduro:

“Todo mundo sabe quién es el saboteador […] él es el responsable de la tragedia que vive nuestro país, el responsable es Maduro”, dijo el opositor el pasado 12 de marzo en Caracas.

La situación en Venezuela se complica con el paso del tiempo, más con la detención de Roberto Marrero esta semana, que Maduro ha acusado de tener una granada y dos fusiles, algo que el partido Voluntad Popular ha desmentido.

Y la tensión sigue en aumento.

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