MADISON (TELEMUNDO WI)-- Fumar es uno de los principales factores de riesgo para desarrollar enfermedades del corazón. El tabaco daña las arterias, eleva la presión arterial y reduce el oxígeno que llega al corazón, aumentando las probabilidades de sufrir infartos y otros problemas cardiovasculares. Sin embargo, adoptar ciertos hábitos saludables puede marcar una gran diferencia.
El paso más importante para proteger el corazón es reducir o dejar de fumar. Desde las primeras semanas sin tabaco, la circulación mejora y el riesgo cardiovascular comienza a disminuir. A esto se suma la importancia de llevar una alimentación equilibrada, rica en frutas, verduras, granos integrales y baja en grasas saturadas y sal.
Realizar actividad física de forma regular, como caminar al menos 30 minutos al día, ayuda a fortalecer el corazón y controlar el colesterol y la presión arterial. También es fundamental realizar chequeos médicos periódicos, especialmente para controlar la presión, el colesterol y los niveles de azúcar en sangre.
Aunque fumar daña seriamente la salud, nunca es tarde para empezar a cuidar el corazón. Pequeños cambios diarios pueden reducir los riesgos y mejorar notablemente la calidad de vida.